Cómo enviar archivos de vídeos de realidad virtual
Smash constituye una manera estupenda y sencilla de enviar archivos pesados de vídeo sin importar su tamaño. Aunque los vídeos de realidad virtual (VR) pueden generar archivos enormes, con Smash podrás compartir este tipo de archivos grandes de forma rápida, segura, fiable y gratuita.
EN ESTA GUÍA TE EXPLICAMOS 3 OPCIONES PARA COMPARTIR ARCHIVOS PESADOS DE VÍDEOS DE REALIDAD VIRTUAL (VR):
1. Servicio de transferencia de archivos
Al grabar un vídeo en 3D o con una cámara de 360°, no solo se generan unas imágenes maravillosas, sino también archivos de tamaño enorme. Si te estás preguntando cómo enviar un vídeo pesado de VR para que tus compañeros de trabajo, clientes, amigos y familiares puedan disfrutar de tu experiencia de realidad virtual, te invitamos a seguir leyendo este artículo a fin de conocer las mejores alternativas, así como aquellas que quizá deberías descartar.
¿Por qué son tan grandes los archivos de imágenes de realidad virtual (VR), grabaciones con cámaras de 360° y vídeos inmersivos?
Para entender las razones de que este tipo de archivos sean tan pesados, hay que remitirse en primer lugar al proceso de creación de dicho contenido audiovisual. Los vídeos inmersivos se graban con una sola cámara capaz de filmar desde una perspectiva de 360°, o bien mediante una combinación de varias cámaras. En el primer caso, se genera un archivo grande de imágenes captadas por varios objetivos y posteriormente "integradas como un todo", normalmente en el dispositivo. En el segundo caso, esa "integración" puede hacerse en la fase de postproducción para generar la versión definitiva del vídeo.
Como cabe deducir, los archivos de vídeo VR pueden alcanzar enseguida un tamaño bastante grande. Aunque las tasas binarias varían considerablemente (y dichas tasas de bits constituyen un factor determinante del tamaño del archivo), por lo general estaríamos hablando de archivos de al menos 1 GB por cada minuto de grabación. Si subes las imágenes grabadas a una tasa binaria de 150 Mbps, que es lo que YouTube recomienda para su servicio de streaming, un vídeo de 360° de cinco minutos de duración podría tener un tamaño aproximado de 5,5 GB. Si aumentas la tasa de bits, el mismo vídeo inmersivo de cinco minutos podría alcanzar los 10 GB de tamaño, mientras que si la disminuyes a solo 20 Mbps, el archivo se reduciría a “solamente” 700 MB, aunque con verdadera pérdida de calidad.
Si tomamos como referencia esa correlación de 1 GB generado por cada minuto de grabación, está claro que cualquier vídeo de realidad virtual, inmersivo o de 360º va a constituir un archivo pesado. Y, si tenemos que enviárselo a alguien, la pregunta es inevitable: ¿cómo hacemos llegar un vídeo VR así de grande a su destino?
Tres formas de enviar un vídeo de realidad virtual
Las tres maneras de compartir vídeos VR, de 360° o inmersivos serían las siguientes:
Recurrir a un servicio de transferencia de archivos.
Utilizar un servicio de almacenamiento en la nube.
Subir el archivo a una plataforma de difusión de vídeos.
A continuación te explicamos en qué consiste cada opción, los usos más habituales de tales herramientas y las ventajas e inconvenientes de cada una de estas alternativas.
1. Enviar vídeos de realidad virtual mediante un servicio de transferencia de archivos
Un servicio de transferencia de archivos es una solución específicamente diseñada para enviar archivos grandes, entre ellos, vídeos de realidad virtual (VR) o vídeos inmersivos. Gracias a una sencilla interfaz que te permitirá subir el vídeo con un simple clic, tu archivo estará en pocos segundos de camino a su destino. A modo de ejemplo, te explicamos a continuación el proceso que debes seguir con Smash, uno de los servicios de transferencia de archivos más utilizados para enviar vídeos pesados:
Accede al sitio web de Smash.
Haz clic en el icono del centro de la página y selecciona el vídeo inmersivo que quieras enviar en tu dispositivo.
Introduce tu dirección de correo electrónico y haz clic en Consigue un enlace.
Copia el enlace y envíaselo a la persona destinataria.
Smash te permite asimismo enviar tu vídeo con un enlace personalizado y proteger el archivo con contraseña para ofrecerte un extra de seguridad en el proceso. Además, a diferencia de otros servicios similares, con Smash no hay límites de tamaño de transferencia, por lo que tu enorme vídeo de realidad virtual llegará sin problema a su destino por muy pesado que sea.
Ventajas: Se trata de un servicio rápido, sencillo, seguro, fiable y gratis.
Inconvenientes: Puede que tu archivo sea demasiado grande: no obstante, esto no será un problema con Smash, ya que este servicio no te impone ninguna restricción de tamaño, ni siquiera en su modalidad gratuita.
2. Compartir un vídeo de realidad virtual a través de un servicio de almacenamiento en la nube
Los servicios de almacenamiento en la nube, de los que existen numerosos ejemplos, constituyen soluciones de uso muy extendido para compartir archivos grandes. Servicios como Google Drive, Microsoft One Drive, Apple iCloud y Dropbox facilitan el traslado de los vídeos de realidad virtual de tu dispositivo a la nube y la posibilidad de compartir luego esos archivos con cualquiera. El proceso es parecido al de un servicio de transferencia de archivos. Para ilustrarlo, te contamos lo que tienes que hacer si quieres transferir y compartir un vídeo VR a través de Google Drive:
Abre Google Drive en una ventana del navegador de tu dispositivo.
Sube tu vídeo inmersivo o de realidad virtual a Google Drive.
Haz clic con el botón derecho del ratón en el archivo subido y selecciona la opción Compartir.
Establece la configuración de acceso al archivo (acceso restringido, accesible a una determinada organización o accesible a cualquier persona con el enlace).
Introduce la dirección de correo electrónico del destinatario o haz clic en Copiar enlace para enviarlo en un mensaje de correo electrónico.
Una vez que tu vídeo de realidad virtual esté guardado en la nube, podrás compartirlo tantas veces como quieras. Los servicios de almacenamiento en la nube también te permiten difundirlo configurando distintos niveles de acceso, por lo que mantendrás cierto control sobre la visualización, la modificación o la descarga del archivo. Sin embargo, hay una pega importante: el espacio de almacenamiento disponible puede saturarse rápidamente con los enormes archivos de vídeos inmersivos, de 360° o de VR. La modalidad gratuita de Google Drive, por ejemplo, solo ofrece 15 GB de espacio, que dan para subir menos de 15 minutos de grabaciones de imágenes de realidad virtual con calidad de vídeo de YouTube.
Ventajas: Se trata de un método fiable, rápido y fácil de usar.
Inconvenientes: No hay posibilidad de personalización, las opciones de protección por contraseña son escasas y te acabarás quedando sin espacio de almacenamiento en la nube.
3. Compartir un vídeo de realidad virtual por medio de una plataforma de difusión de vídeos
Las plataformas de difusión de vídeos son servicios muy conocidos que se encuentran entre los sitios web más visitados de internet. Quienes se dediquen a la creación audiovisual y trabajen con vídeos inmersivos, probablemente estarán acostumbrados a acceder a este tipo de plataformas con regularidad. Sitios web como YouTube y Vimeo te facilitarán el proceso de subir el vídeo y compartir el enlace a la obra publicada con tus clientes, amistades y colegas de profesión. El procedimiento que habría que seguir con YouTube (quizá la más popular de estas plataformas) es bastante sencillo:
Accede a YouTube e inicia sesión.
Sube a tu canal el vídeo inmersivo o de realidad virtual que quieras difundir.
Rellena los metadatos y recuerda añadir un título y una descripción que resulten llamativos.
Elige la configuración de privacidad de tu vídeo (público, privado y no listado).
Cuando el vídeo haya terminado de procesarse y esté colgado y accesible en la web, solamente te quedará compartir el enlace.
La configuración adecuada de los ajustes de privacidad es esencial en este caso, sobre todo si tu vídeo aún no está listo para estrenarse a lo grande. En la tabla que figura a continuación te resumimos las distintas opciones para que te resulte más fácil elegir la más conveniente:
Características | Privado | No listado | Público |
---|---|---|---|
Posibilidad de compartir la URL | ✘ | ✔ | ✔ |
Posibilidad de añadirse a una sección del canal | ✘ | ✔ | ✔ |
Aparición entre resultados de búsqueda, vídeos relacionados y recomendaciones | ✘ | ✘ | ✔ |
Publicación en tu canal | ✘ | ✘ | ✔ |
Aparición en el feed de los suscriptores | ✘ | ✘ | ✔ |
Posibilidad de dejar comentarios al respecto | ✘ | ✔ | ✔ |
Los creadores de contenido audiovisual acostumbrados a producir vídeos inmersivos o vídeos de realidad virtual no deberían tener dificultades para subirlos a YouTube o Vimeo. El tamaño de un vídeo VR no tendría por qué ser un problema en el caso de YouTube, aunque sí podría serlo con otros servicios que imponen límites estrictos de tamaño del contenido subido. Asegúrate de que la tasa binaria del vídeo que subas se ajuste suficientemente a las normas de la plataforma en la que lo cuelgues (por ejemplo, YouTube recomienda una tasa de bits de 150 Mbps), con el fin de que tu creación se visualice lo mejor posible desde cualquier ángulo.
Ventajas: Se trata de una solución fácil, accesible, conocida e ideal para difundir tu vídeo entre un público amplio.
Inconvenientes: Es probable que la difusión de tu obra se financie con publicidad que acompañará a la reproducción del vídeo y, una vez colgado el archivo en internet, será difícil mantener el control sobre él.
Conclusión: la mejor manera de enviar vídeos inmersivos o de realidad virtual
Las grabaciones de imágenes de realidad virtual (VR) y los vídeos inmersivos o filmaciones de 360º generan archivos grandes cuya transferencia puede suponer todo un problema. A la hora de elegir entre las distintas opciones existentes, hay que sopesar con detenimiento las ventajas e inconvenientes y tener claro si queremos difundir nuestra creación audiovisual entre un pequeño grupo de personas o compartirla con el mundo entero.
Una vez analizadas todas las alternativas posibles, es evidente que Smash constituye la mejor opción para enviar este tipo de vídeos pesados.
Smash te permite mantener un control absoluto sobre el producto de tu creatividad. Con Smash podrás personalizar el enlace para compartir el vídeo, proteger con contraseña tu transferencia e incluso saber cuándo ha descargado tu archivo la persona destinataria. No te hará falta pagar por espacio de almacenamiento en un servidor de la nube de Google, Microsoft, Apple o Dropbox, y ni siquiera tendrás que preocuparte por el tamaño del archivo enviado: Smash te permitirá transferir vídeos y archivos de cualquier tamaño, ¡inclusive en su modalidad gratuita!
Con Smash podrás realizar las transferencias de archivos desde tu dispositivo con cualquier navegador o, si lo prefieres, utilizando su aplicación diseñada para computadoras Mac o alguna de las aplicaciones móviles específicamente destinadas a dispositivos Android o iOS. Y, si la transferencia de vídeos de realidad virtual (VR) y de 360° o inmersivos es parte esencial de tu trabajo cotidiano, tienes a tu disposición la API de Smash para integrar el proceso con un par de líneas de código y cinco minutos de codificación. Prueba ya Smash gratis para hacer llegar tus vídeos de realidad virtual a cualquier lugar que necesites.
¿Necesitas enviar vídeos de realidad virtual o inmersivos?
Utiliza Smash: una solución sin límite de tamaño de archivo, sencilla, rápida, segura y gratuita para compartir vídeos de VR y 360º.
Preguntas frecuentes
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Un archivo de vídeo VR puede ocupar aproximadamente 1 GB por cada minuto de grabación. El tamaño depende, sobre todo, de la tasa binaria del vídeo, pudiendo variar el tamaño del archivo generado entre un mínimo de 700 MB y un máximo de aproximadamente 10 GB en el caso de un vídeo de cinco minutos de duración.
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Los servicios de transferencia de archivos ofrecen algunas ventajas importantes en comparación con otras alternativas. Al optar por un servicio como Smash, eludirás los límites de tamaño de archivo que suelen imponer los servicios de almacenamiento en la nube, podrás personalizar el enlace que compartas con la persona destinataria y tendrás la posibilidad de proteger el archivo subido con contraseña. Además, la transferencia de tu archivo es efímera, por lo que, a diferencia de lo que ocurre con las plataformas de difusión de vídeos, enviar tu vídeo a alguien con un servicio de transferencia de archivos no equivale a hacerlo accesible al mundo entero.
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¡Las razones son tantas que cuesta saber por dónde empezar a enumerarlas! Smash te ofrece un montón de funcionalidades premium, incluso en su modalidad gratuita, por las que otros servicios alternativos te cobran un dineral. Pero lo que más útil puede resultar a quienes se dediquen a la creación de vídeos de realidad virtual o inmersivos es que con Smash no hay límites de tamaño para enviar archivos gratis. Olvídate para siempre del restrictivo límite de 3 GB de WeTransfer (¡que apenas da para transferir 3 minutos de vídeo en 360º!) y pásate a Smash, ¡donde el único límite que existe es tu imaginación!