En Smash, nuestras reglas de uso son sencillas y están pensadas para facilitar la vida a nuestros usuarios.
No es casualidad que la versión gratuita de Smash no requiera registro. Sin nombre de usuario, sin contraseña. Para enviar archivos, basta con hacer clic en «Enviar», sin ningún obstáculo en el camino.
Para los suscriptores, iniciar sesión es obligatorio, pero por una buena razón: permite acceder al historial de transferencias, realizar un seguimiento y aprovechar funcionalidades adicionales.
Los destinatarios, en cambio, nunca necesitan una cuenta de Smash para descargar los archivos que reciben, independientemente de que el remitente utilice la versión gratuita o una versión de pago.